Últimas tendencias en ciberseguridad: contramedidas contra el ransomwareÚltimas tendencias en ciberseguridad: contramedidas contra el ransomware

Últimas tendencias en ciberseguridad: contramedidas contra el ransomware

Últimas tendencias y amenazas de ransomware

En los últimos años, el ransomware ha seguido reinando como la mayor amenaza en el ámbito de la ciberseguridad. El ransomware tradicional cifra principalmente los datos de los dispositivos infectados y exige un rescate a cambio de la recuperación. Sin embargo, ahora es común utilizar la “doble extorsión”, que no sólo cifra los datos sino que también “roba datos por adelantado y amenaza con revelarlos si no se realiza el pago”.

Además, los métodos se han vuelto más crueles, con amenazas triples y cuádruples que amenazan con dañar a clientes y socios comerciales. Los objetivos de los ataques también se están expandiendo indiscriminadamente, no sólo a las grandes empresas, sino también a las pequeñas y medianas empresas que tienden a ser puntos débiles en la cadena de suministro, así como a organizaciones que tienen un gran impacto en la sociedad, como instituciones médicas e instalaciones de infraestructura, y la situación ya no puede considerarse como un “fuego del otro lado”.

Medidas defensivas y respuestas que las empresas deberían tomar

Un enfoque de defensa por capas (defensa en profundidad) es esencial para evitar daños por ransomware. En primer lugar, como medidas para prevenir intrusiones, es necesario gestionar las vulnerabilidades en los dispositivos VPN y escritorios remotos (RDP), capacitar a los empleados sobre correos electrónicos sospechosos e implementar exhaustivamente una autenticación sólida (autenticación multifactor).

En segundo lugar, es eficaz implementar una solución de detección y respuesta de endpoints (EDR) en el improbable caso de que se infiltre su red. Los comportamientos sospechosos se pueden detectar a tiempo y se puede evitar que los daños se propaguen. También es importante segmentar la red y diseñarla para evitar que las infecciones se propaguen por la red.

Finalmente, el medio de recuperación más confiable es una copia de seguridad. El ransomware también apunta a los datos de copia de seguridad en la red, por lo que se recomienda seguir la regla 3-2-1 (3 copias, 2 medios diferentes, 1 fuera del sitio) para crear copias de seguridad inmutables que estén lógica y físicamente separadas de la red. Desarrollar un plan de respuesta a incidentes que asuma que se producirán daños es la piedra angular de las medidas de seguridad modernas.